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De la Roma clásica a 1965 Finca San Rafael
Écija y Finca San Rafael: El Legado del Oro Líquido bajo el Sol de Astigi
La historia de la Finca San Rafael no puede entenderse sin la tierra que la sustenta: Écija, la antigua Astigi. Esta ciudad, bendecida por Nuestra Historia y con un clima único, ha sido desde hace milenios el corazón palpitante de la producción de aceite en el Mediterráneo.
"Civitas Solis Vocabitur Una": La Ciudad del Sol
Écija es históricamente conocida como la Ciudad del Sol, un título que no solo hace referencia a su temperatura, sino a una herencia espiritual y cultural. En su escudo y tradición resuena la profética frase:
"Civitas Solis Vocabitur Una"(Solo una será llamada Ciudad del Sol)
Bajo este sol eterno, la Finca San Rafael se asienta sobre un suelo que ya en tiempos del Imperio Romano era considerado el más fértil para el cultivo del olivo, convirtiendo los rayos solares en la energía que fluye a través del aceite.
El Legado de Astigi: Capital del Aceite
En la antigüedad, Écija no era solo una urbe, sino la capital del Conventus Astigitanus. Este distrito administrativo fue el principal centro de producción y exportación de aceite de oliva hacia Roma. Se estima que desde estas tierras salía la mayor parte del suministro que alimentaba a la metrópoli imperial y a sus legiones en las fronteras.
La Finca como "Fundus" Romano
La ubicación de Finca San Rafael en la campiña ecijana guarda una relación directa con los antiguos fundi (latifundios) romanos. En estas explotaciones se desarrollaba un ciclo productivo perfecto:
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Producción: Cultivo de olivos centenarios y extracción del aceite en almazaras locales (torcularia).
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Envasado: El aceite se transportaba en ánforas tipo Dressel 20, piezas cerámicas icónicas fabricadas en los alfares a orillas del río Genil.
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Marcas de Identidad: Las ánforas incluían sellos o tituli picti que funcionaban como "denominación de origen", permitiendo rastrear hoy el aceite de esta zona hasta el Monte Testaccio en Roma, la colina formada por restos de ánforas hispana.
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Evidencias Arqueológicas del Entorno
La riqueza histórica de la zona se manifiesta en los hallazgos arqueológicos que afloran en la campiña ecijana. En el entorno de la finca es común encontrar:
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Piedras de molino (trapetum): Utilizadas para la trituración inicial de la aceituna.
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Contrapesos de prensa: Enormes bloques de piedra que garantizaban la presión necesaria para extraer el "oro líquido".
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Fragmentos cerámicos: Vestigios de la logística romana que conectaba a San Rafael con el resto del mundo conocido.
En definitiva hablar del aceite producido en Finca San Rafael no es solo un producto de la tierra, sino el resultado de un diálogo ininterrumpido con la historia. Heredero directo de la Astigi romana, este aceite encapsula las bondades que hace dos mil años ya cautivaron al Imperio.
Bajo el lema "Civitas Solis Vocabitur Una", la producción de 1965 Finca San Rafael de esta finca representa la culminación de un saber hacer ancestral. Es un aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana que nace de olivos que hunden sus raíces en un suelo cargado de arqueología y cultura, beneficiándose de una maduración perfecta bajo el sol más radiante de la Península. Elegir el aceite de la Finca San Rafael es, en definitiva, participar de un legado vivo: disfrutar de la misma pureza y elegancia que una vez fluyó desde las orillas del Genil hacia las mesas más nobles de Roma, manteniendo intacta su promesa de calidad, salud y tradición.